Spanish poem
Soneto
by Julio Flores Roa (1867–1923)
Esperaré, y en día no lejano, cuando se apiade mi contraria suerte y me depare el ósculo de muerte que ha de salvarme del contagio humano,
pienso que cielo y tierra y océano de gozo temblarán , y que yo, al verte, caeré de nuevo en tu regazo, inerte, después de traspasar el hondo arcano
Mas luego nuestras almas en un grito de amor se fundirán , y un mismo anhelo nos llevará a los pies de Dios bendito;
y así como esos astros de áureo vuelo, que vagan de infinito en infinito, volaremos los dos de cielo en cielo.
Y en un eterno abrazo confundidos, lejos de las mudanzas mezquindades, airemos en las altas claridades de la angélica orquesta los sonidos
Y veremos con ojos sorprendidos la desaparición de las edades, hasta que el mundo envuelto en tempestades caiga en rotos fragmentos esparcidos
Y cuando en esa vida misteriosa toda mi sed de dicha se mitigue y tú sientas la calma prodigiosa
-como en el cielo todo se consigue-, ¡tú serás una estrella esplendorosa; yo, un satélite tuyo que te sigue!