Spanish poem
Seno de reina
Era una reina hispana No sé ni quien sería, ni cual su egregio nombre, ni como su linaje: sé apenas la elegancia con que de su carruaje saltó, al oír a un niño que en un rincón gemía.
Y dijo: -¿Por qué llora?- La tarde estaba fría; y el niño estaba hambriento La reina abrióse el traje; y le dio el seno blanco por entre el blanco encaje, como lo hubiese hecho Santa Isabel de Hungría.
Es gloria de la estirpe la que le dio su pecho a aquel hambriento niño que acaso sentiría más tarde un misterioso dinástico derecho;
y es gloria de la estirpe, porque es amor fecundo con que la reina al niño le dio su seno un día, ¡fue el mismo con que España le dio su seno a un mundo!