Spanish poem
El poeta galante – IV
Y bien: todo ese tiempo de vidas amorosas se estremece en la lira del poeta risueño, que aparece en diez lustros como el único dueño de cuanto sabe a mieles y cuanto huele a rosas
El poeta sonríe cuando habla de esas cosas; y a través de su canto, como a través de un sueño, Jesucristo sonríe también desde su leño y todas las sonrisas se vuelven mariposas.
Noble, irónico, fino, disimula el manto de su verso, el poeta, todo el vicio: su canto torna el mal de las gentes en artístico bien;
y, resaltando sobre la liviandad oscura, de esa edad que él cantaba, sólo, al fin, su figura quedará por los siglos de los siglos Amén