Spanish poem
Desencanto
by Antonio Plaza (1830–1882)
Nuestra senda regada está de llanto, el placer del placer es el suicidio, detrás de la ilusión está el fastidio y detrás del fastidio el desencanto.
Lleno yo de fastidio y de quebranto, sin fuerza ya contra la suerte lidio, y muerto para el mundo, sólo envidio a los muertos que guarda el camposanto
El infierno sus furias desenfrena, viento de maldición en torno zumba, que apenas el destino me condena,
y he de pensar hasta que al fin sucumba; con el peso brutal de la cadena, que arrastra el hombre hasta la negra tumba.