Spanish poem
Soneto
¡Cuán bella sois, señora! Lo sois tanto, que yo no vi jamás cosa más bella; miro la frente y pienso que una estrella mi senda alumbra con un brillo santo
Miro la boca, y quedo en el encanto de la dulce sonrisa que destella; miro el áureo cabello, y veo aquella rede de amor que tendió con tierno canto
Y de terso alabastro el seno y cuello, los brazos y las manos, finalmente, cuanto de vos se mira o bien se cree,
es admirable, ¡oh, sí! , y a pesar de ello, permitid que os lo diga osadamente: mucho más admirable es aun mi fe.