Spanish poem
El lunar
Dejó un arcángel las celestes salas para verte nacer, y enamorado, te tocó junto al labio sonrosado con la ligera punta de tus alas.
Para aumentar tus naturales galas quedó el lugar que te tocó manchado, y tantas gracias a tu rostro ha dado, que al mismo autor de ese lunar te igualas.
Yo, que te adoro, y que por dicha mía amado soy de una mujer tan bella, contemplándote a solas me embeleso;
y, para nada ambicionar, quería, donde el arcángel te dejó esa huella, dejarte el alma entre la miel de un beso.