Spanish poem
Ausencia
Ausencia
Desde el instante que nubló la ausencia el luminoso sol de tu hermosura, está mi triste corazón enfermo, rota mi lira y mi garganta muda.
¡Ay! ¡cuántas horas al presente corren en el imperio de la noche adusta, sin que alumbre tu mano entre la mía el rayo amarillento de la luna!
¡Cuántas veces, Fidelia encantadora, trémula y vacilante y sin ventura, hablabas a mi lado enternecida de un beso, de un suspiro y de una tumba!
Grato el recuerdo de tu amor constante por mi memoria solitario cruza, como en las tardes por desiertas playas la gaviota cansada y vagabunda.
¡Pobre de ti que en el dolor naciste bajo el cielo poético de Cuba, tímida como el ave de los bosques, bella como la flor de las lagunas!
Jamás infiel a tu promesa un día mis sueños de tristeza y de ventura, cambiar pudiste mentirosa y falsa por negro afán y punzadora duda.
Siempre fuiste igual, siempre constante pródiga en tu cariño y tu ternura, cuidaste no turbar la paz de un alma a quien la ofensa más ligera turba.
Lamentaciones de dolor me inspira hender la mar de mi existencia oscura, sin que me esperes en la orilla opuesta y a otro mundo más bello me conduzcas.
Dos aves detenidas en un ramo cantando glorias y caricias mutuas, al áspero silbido de las balas nos fue preciso comenzar la fuga.
Mas yo te adoro, el corazón ardiente tu imagen guarda en su interior oculta, y está mi pecho con tu ausencia opreso, rota mi lira y mi garganta muda!