Spanish poem
XVII
Oui, je mourrai: déjà ma lyre en est en deuil, Jeune, je m'éteindrai, laissant peu de mémoire. V. Hugo
Presa de mil dolencias, el corazón marchito, a veces angustiado me concentro en mí mismo, y voz secreta escucho decirme estremecido: «En juventud temprana morir es tu destino»
«Antes que el lauro sacro se entrelace y el mirto en tu lozana frente, sufrirás el martirio que al que nació poeta reserva el hado impío: que en juventud temprana morir es tu destino».
De Prometeo el fuego arde en mi seno altivo, un buitre despedaza mi pecho enardecido, y mi existencia llena de angustias y conflictos que en juventud temprana morir es mi destino.
A cada instante veo el tenebroso abismo de la tumba a mi planta, y el pensamiento mío replega al contemplarlo sus alas abatido: que en juventud temprana morir es mi destino.
Con el mirar profundo de espíritu divino, mi genio el universo abarca y lo infinito; pero voz ominosa me repite al oído: que en juventud temprana morir es mi destino.
Como la flor del campo que el inflamado estío agosta en el momento de desplegar sus visos; así se han marchitado mis juveniles bríos: que en juventud temprana morir es mi destino.
¿Qué importa que llenase de fuego peregrino mi pensamiento el cielo si soplo fugitivo, exhalación errante, al nacer ya me extingo? ¿Si en juventud temprana morir es mi destino?
Mi corazón desmaya de dolor consumido, y mis fugaces días, sin ostentar su brillo, se eclipsan y descienden a la mansión de olvido: que en juventud temprana morir es mi destino.