Spanish poem
La Lluvia En La Casa Vieja
Hoy es un día horrible. Ya es valiente quien se atreve a salir de su agujero ¡Qué modo de llover! Furiosamente en el techo de zinc el aguacero tamborilea sin cesar. Lo grave es que se llueve aquí peor que afuera, y hay para rato, es natural. Quién sabe cómo diablos se ha abierto esta gotera. ¡Esta gotera! Por el cielo raso se filtra el agua: baja a las paredes, se divide en las grietas, y, de paso, alcanza a las arañas en sus redes. Pero hay que ver el patio. La fangosa reciente lagunita que rodea el pozo, y la tinaja que rebosa mientras el viejo caño canturrea. Las muchachas están en la cocina: una se ha puesto a preparar la masa, algo quejosa de que falte harina, y otra derrite en la sartén la grasa. Las demás, como siempre, en discusiones, lo de todas las noches: sobre el juego. Bueno, a contar bolillas y cartones: ¿Es que tendremos lotería, luego? Alegres charlan No han de ser muy pocas las historias ¡Conversan tan de prisa! ¿Qué se conversará cuando esas locas apenas pueden aguantar la risa? ¿Bromitas a la novia? Se conoce que hoy se llevó un buen reto de la abuela: ¡La niña estuvo anoche hasta las doce leyendo, muy oronda, una novela! ¡Sí, señor! Como suena, muy oronda Pero, lo sospechamos al culpable: no es ella, no. Es inútil que se esconda, ya verá el pillo cuando abuela lo hable. Y sigue el chaparrón. ¡Cómo diluvia en el jardín! Adiós el enrejado: era un adorno al fin, maldita lluvia ¡Daba una vista, así, recién pintado! ¡Adiós, con este viento, la glorieta! ¡Los claveles, muchachas, los claveles! Quien no vuelva trayendo una maceta se quedará esta noche sin pasteles. A ver, Florinda, a ver dónde pisamos: Las baldosas del patio se hallan flojas y te salpican toda entera. Vamos, por ahí no, con cuidado, ¡Que te mojas! Tan a destiempo el resbalón ¿No es cierto? ¡Ah, ese primo, si hubiera andado listo! ¡Y se atreve a decir que ha descubierto unas cosas más lindas! ¡Lo que ha visto! ¿Reproches? Se ha lucido la lectora. ¡También la otra zonza es tan autera! Se ha lucido. Si lo supiese ahora alguno que yo sé ¡Si lo supiera! Lo hizo de gusto, madre, sí, de gusto: la empujó adrede, ¿Sabes? ¡Mentiroso! ¡Por culpa de él la pobre se dio un susto! ¡Y festeja sus gracias, el odioso! La rubia ¡Cómo viene de agitada! ¿Que le ganó a correr a las eternas despaciosas? ¡Jesús, qué colorada! ¿Será porque al saltar mostró las piernas? ¡Míralas, madre, llegan hechas sopas! A mudarse, muchachas, a mudarse. Sí, no dejarse estar con estas ropas empapadas, no vayan a enfermarse Y aún se quedan a porfiar. ¡Las fachas! ¿Hay más? Caramba con las señoritas ¡Hasta cuándo, por Dios! ¡Pronto, muchachas, que se van a enfriar las tortas fritas!