Spanish poem
El castigo del perdón
by Felipe Pinglo Alva (1899–1936)
Cual paria en la estancia de la vida nada logra llamarme la atención ni el alma llora ni mi corazón ríe ni mis facciones reflejan el dolor. Veo pasar las cosas indolente parece que mi ser es abstracción nada me arredra y buscando la muerte la invoco y la suplico con sereno valor. Ven ¡oh ! señora, acude a mi llamada que estoy dispuesto a negociar con vos mi vida entera sin titubear ofresco y sólo exijo lo que a deciros voy: Has de ir en busca de la que fue mi amada vuestra guadaña usaréis con rencor y con su sangre le pondréis en la frente a esta mujer perjura la castigó el señor. Mundo tan falso, tan lleno de mentiras cieno maligno que enlodas todo ser tu fango alcanza salpicando veneno inmunda mezcla del buen y mal querer. De tu gran circo en el tablado humano danzan grotescos el amor y el dolor la farsa es vida y así por parodiarla a Dios pedir pudiera el castigo del perdón.