Spanish poem
La pradera
by Felipe Pinglo Alva (1899–1936)
La pradera que otrora tan lozana llena de encantos ofrendaba su belleza el invierno glacial todo ha truncado ayer alegría y hoy todo es tristeza.
El rocío de la invernal mañana cual bálsamo eficaz que mitiga las penas pondrá su nota de eterno colorido en lo que ayer fuera atributo de grandeza.
Como tiernas aves que amando y queriendo al conjuro del sol estival juraron amarse y unirse por siempre pobres avecillas que a nadie hacen mal.
Salen de sus nidos a morir de frío yertas por el viento terrible y glacial mañana que venga la fiel primavera ni aves ni las flores tampoco hallará.
Al pensar en la mujer que quise la que en el prado me juró amor sincero siento que un velo obstruye mis pupilas y pugna el llanto por surgir violento.
Recuerdo entonces su falso juramento pongo a los campos y al cielo por testigos y desde entonces vivo siempre esperando la hora del castigo a tan cruel desengaño.