Spanish poem
El Carretero y Hércules
En un atolladero El carro se atascó de Juan Regaña; Él á nada se mueve ni se amaña, Pero jura muy bien: ¡gran carretero! Á Hércules invocó y el dios le dice: —Aligera la carga, ceja un tanto; Quita ahora ese canto; ¿Está?—Sí, le responde, ya lo hice. —Pues enarbola el látigo, y con eso Puedes ya caminar.—De esta manera, Arreando á la Mohina y la Roncera, Salió Juan con su carro del suceso. Si haces lo que estuviere de tu parte, Pide al cielo favor: ha de ayudarte.