Spanish poem
El Charlatán y el Rústico
—Lo que jamás se ha visto, ni se ha oído Verán ustedes: atención les pido. Así decía un Charlatán famoso, Cercado de un concurso numeroso. En efecto: quedando todo el mundo En silencio profundo, Remedó á un cochinillo de tal modo, Que el auditorio todo, Creyendo que le tiene y que le tapa, Atumultuado grita—¡fuera capa! Descubrióse, y al ver que nada había, Con vítores le aclaman á porfía. —Pardiez, dijo un Patán, que yo prometo Para mañana, hablando con respeto, Hacer el puerco más perfectamente; Si no, que me lo claven en la frente. Con risa prometió la concurrencia, Á burlarse del Payo, su asistencia. Llegó la hora, todos acudieron: No bien al Charlatán gruñir oyeron Gentes á su favor preocupadas, ¡Viva! dicen, al son de las palmadas. Sube después el Rústico al tablado Con un bulto en la capa, y embozado, Imita al Charlatán en la postura De fingir que un lechón tapar procura; Mas estaba la gracia en que era el bulto Un marranillo que tenía oculto. Tírale callandito de la oreja: Gruñendo en tiple, el animal se queja; Pero, al creer que es remedo el tal gruñido, Aquí se oía un ¡fuera! allí un silbido, Y todo el mundo queda En que es el otro quien mejor remeda. El Rústico descubre su marrano; Al público lo enseña, y dice ufano: —¿Así juzgan ustedes? ¡Oh preocupación, y cuánto puedes!