Spanish poem
El Lobo y la Oveja
Cruzando montes y trepando cerros, Aquí mato, allí robo, Andaba cierto Lobo, Hasta que dió en las manos de los perros. Mordido y arrastrado Fué de sus enemigos cruelmente: Quedó con vida milagrosamente, Mas inválido al fin y derrotado. Iba el tiempo curando su dolencia, El hambre al mismo paso le afligía; Pero, como cazar aun no podía, Con las hierbas hacía penitencia. Una Oveja pasaba, y él la dice: —Amiga, ven acá: llega al momento: Enfermo estoy, y muero de sediento: Socorre con el agua á este infelice. —¿Agua quieres que yo vaya á llevarte? Le responde la Oveja recelosa; Díme pues una cosa: ¿Sin duda que será para enjuagarte, Limpiar bien el garguero, Abrir el apetito, Y tragarme después como á un pollito? ¡Anda, que te conozco, marrullero! Así dijo, y se fué; si no, la mata. ¡Cuánto importa saber con quien se trata!