Spanish poem
El parto de los Montes
Con varios ademanes horrorosos Los Montes de parir dieron señales: Consintieron los hombres temerosos Ver nacer los abortos más fatales. Después que con bramidos espantosos Infundieron pavor á los mortales, Estos Montes, que al mundo estremecieron, Un ratoncillo fué lo que parieron. Hay autores que, en voces misteriosas, Estilo fanfarrón y campanudo, Nos anuncian ideas portentosas; Pero suele á menudo Ser el gran parto de su pensamiento, Después de tanto ruido, sólo viento.