Spanish poem
El Tordo Flautista
Era un gusto el oír, era un encanto, Á un tordo gran flautista, pero tanto, Que en la gaita gallega, Ó la pasión me ciega, Ó á Misón le llevaba mil ventajas. Cuando todas las aves se hacen rajas Saludando á la aurora, Y la turba confusa charladora La canta sin compás y con destreza Todo cuanto la viene á la cabeza, El flautista empezó: cesó el concierto. Los pájaros con tanto pico abierto Oyeron en un tono soberano Las folías la gaita y el villano. Al escuchar las aves tales cosas, Quedaron admiradas y envidiosas; Los jilgueros preciados de cantores, Los vanos ruiseñores, Unos y otros corridos, Callan entre las hojas escondidos. Ufano el Tordo grita:—Camaradas, Ni saben, ni sabrán estas tonadas Los pájaros ociosos, Sino los retirados estudiosos. Sabed, que con un hábil zapatero Estudié un año entero: Él dale que le das á sus zapatos, Y alternando, silbábamos á ratos. En fin, viéndome diestro, —Vuela al campo, me dice mi maestro, Y harás ver á las aves de mi parte Lo que gana el ingenio con el arte.