Spanish poem
El Viejo y la Muerte
Entre montes por áspero camino, Tropezando con una y otra peña, Iba un Viejo cargado con su leña Maldiciendo su mísero destino.
Al fin cayó, y viéndose de suerte Que apenas levantarse ya podía, Llamaba con colérica porfia Una, dos y tres veces á la muerte. Armada de guadaña en esqueleto, La Parca se le ofrece en aquel punto; Pero el Viejo, temiendo ser difunto, Lleno más de terror que de respeto, Trémulo la decía, y balbuciente: —Yo... señora... os llamé desesperado; Pero...—Acaba: ¿qué quieres desdichado? —Que me carguéis la leña solamente. Tenga paciencia quien se cree infelice, Que aun en la situación más lamentable, Es la vida del hombre siempre amable: El Viejo de la leña nos lo dice.