Spanish poem
Madureces
by Francisco Acuña de Figueroa (1791–1862)
"Ansioso un higo comía -cuenta a Gil el viejo Arbelo- y, ¡tris!, saltó un diente al suelo de sólo tres que tenía."
"Es bien raro el accidente estando maduro el higo." Y aquel contestóle: "Amigo, más maduro estaba el diente."