Spanish poem
Soneto Xliii
by Francisco de Figueroa (1530–1588)
Así va el mundo: yo esperé escaparme, Cruel fortuna, de tu mano airada; Con esperanza al parecer fundada Tan bien, que con razón pude engañarme. Ya no lo espero; pues que veo robarme Mi dulce y cara libertad guardada con tanto afán, y comenzar jornada Tan dura, que por fuerza ha de acabarme: Las armas rindo; y llámome vencido Tuyo: de hoy más mi libertad, mis años Ofrezco a tu perpetua servidumbre: La mano no, que aunque liviana ha sido, Ahora avisará de tu costumbre, De tu incierta esperanza, y ciertos daños.