Spanish poem
Imitación de Horacio
Aunque pisaras, Laida, la sedienta arena que en la Libia Apolo enciende, sintieras, ¡ay!, que el aquilón me ofende, y del hielo y rigor la pluvia lenta,
Oye con qué ruido la violenta furia del viento en el jardín se extiende, y que apena aun la puerta se defiende del soplo que en mi daño se acrecienta.
Pon la soberbia, oh Laida, y blandos ojos muestra, pues ves en lágrimas bañado el umbral que adorné de blanda rosa;
que no siempre tu ceño y tus enojos podré sufrir, ni el mustio invierno helado, ni de Bóreas la saña impetuosa.