Spanish poem
Cuauhtemoc
by Francisco Sosa Escalante (1848–1925)
Cuando el imperio por Tenoch fundado Miró llegar desde el lejano Oriente Como tremenda tempestad rugiente Al invasor inícuo y desalmado,
De patriotismo y de valor dechado, Con sed de gloria y entusiasmo ardiente, Sublime te opusiste á aquel torrente Y Anáhuac tuvo su mejor soldado.
¡Oh prócer inmortal! cómo fulgura Tu nombre ilustre, de la patria gloria, Tan grande cual tu propia desventura!
Los siglos al pasar, de tu memoria No el brillo opacan, porque eterno dura El libro sacrosanto de la historia.