Spanish poem
Después de la batalla
by Francisco Sosa Escalante (1848–1925)
El hórrido fragor de la pelea Por fin cesó; ya no los atambores Y el agudo clarín nuevos horrores Anuncian en la lucha gigantea.
El cañon se apagó; tan solo humea La roja sangre, y se oyen los clamores Del herido infeliz que en sus dolores La atónita mirada allí pasea.
Está pensando en el hogar tranquilo En que dejara á la hechicera esposa Junto á la cuna del dormido infante;
Y al ver que llega á destrozar el hilo De su vida, la parca presurosa, ¡Perdón! perdón! prorumpe delirante.