Spanish poem
¡Pobre, Inocente Y Desgraciado Niño
by Gregorio Gutiérrez González
¡Pobre, inocente y desgraciado niño, De la vida arrojado a la ribera, Que no ha tenido el maternal cariño Ni una sonrisa para ti siquiera! ¡Pobre niño, arrojado en el profundo Valle do impera el llanto y el dolor, Te hallaste al despertar, solo en el mundo, Fruto tal vez de criminal amor! No hallaste al lado, tierna y cariñosa, La mano maternal que enjuga el llanto, Que el mundo la vedaba que amorosa Dulcificase tu infantil quebranto. Quizá en sus brazos te estrechó y amante Te bañó con sus lágrimas de amor... Y luego te arrojó de sí distante Para salvar su mancillado honor. ¿Y qué harás en el mundo? Sin parientes, Sin hermanos, sin padres, sin amigos... A los hombres verás indiferentes Ser de tu pena y tu dolor testigos. En vez de llanto por tu triste suerte Desdén y risa encontrarás doquier; Mofarase de ti sin conocerte Tal vez el mismo que te diera el ser. Di, ¿qué esperas del mundo y la existencia? Proscrito te verá la sociedad; Sólo tendrás tu llanto, única herencia Que el destino ha legado a la orfandad. ¡Jamás consuelo te dará ni encanto De la fortuna el caprichoso giro; Jamás tu llanto hará correr el llanto, Ni tu suspiro arrancará un suspiro! ¿Hallarás una mano generosa Que se atreva a alumbrar tu porvenir? ¿O tu desgracia ocultarás penosa Bajo la humilde condición servil? Si buscas el saber de ti olvidado, Si ilumina la ciencia tu razón; ¿Serás feliz con esto? ¡Desgraciado! ¡La ciencia para ti será un baldón...! Si quieres igualarte con otro hombre Por título mostrando tu saber, La sociedad demandará tu nombre, ¿Y cuál darás, desventurado ser? ¿Y si turba tu sueño fatigoso Ese arcángel maldito, la ambición, Y si te muestra un porvenir glorioso, Y te miente de amor una ilusión? ¿Y si ves por tu mal una hermosura Que haga tu pobre corazón latir, Qué puedes ofrecerla? ¡Desventura! ¡Oh! entonces, niño, ¿qué será de ti?... Y si cobarde guardas tu quebranto Con esa vida que salvado habrás, ¿Quién, infeliz, enjugará tu llanto? ¿A donde quién, a donde quién irás? Pero tú no comprendes todavía Lo que el mundo te guarda, ¡pobre niño! ¡No sabes tú en las horas de agonía Cuánto consuela el maternal cariño! Es ahora inocente tu sonrisa, Es ahora tranquilo tu dormir, Pues todavía su infectada brisa Sobre ti no ha soplado el porvenir. ¡Duerme, niño, que en vez de la presencia Y arrullo maternal que no has sentido, Aún te arrulla el arcángel de inocencia; Duerme y reposa en momentáneo olvido! Y ojalá que al dormir, ¡oh pobre niño! Dejaras de existir... ¡mejor te fuera! ¡Pues no ha tenido el maternal cariño Ni una sonrisa para ti siquiera! Tú sólo has visto el prólogo terrible Que encontraste grabado en tu camino, De ese drama de luto que inflexible Con sangre tuya escribirá el destino. Y la postrera página del drama Es tan triste... ¡Morir abandonado! Mirarás junto a ti... ¡Nadie te ama! ¡Ningún amigo encontrarás al lado! Y al rededor de la ignorada huesa Do arrojarán tu cuerpo sin piedad, ¡Ni una flor, ni una cruz! ¡y la maleza Tu memoria y tu cuerpo cubrirá! ¡Pobre inocente y desgraciado niño, De la muerte arrojado a la ribera, Que ni aun tendrás del maternal cariño Al morir una lágrima siquiera!