Spanish poem
La Balada Del Ausente
Después de un tiempo empezó Su espíritu a desandar. Anochecía, y volvió En luz de luna a su hogar. La sala a oscuras, cerrada; Casi el comedor sombrío; La cena ya comenzada, Y un puesto, el suyo, vacío. La hija mayor decía: «Hace un año estaba aquí; Era de mi santo el día... ¡Por qué con él no me fui!» La segunda: «Su deseo Fue que aprendiera a leer; Juiciosa he sido y ya leo... ¡Si él hoy me pudiera ver!» La menor, que atenta está, Dice, oyendo a las mayores: «Como sé que volverá Le pongo en su cuarto flores». Y seguía la chicuela: «Se fue a viajar, no está muerto, Me dijeron en la escuela... Y pronto vendrá. ¿No es cierto?» La madre callaba en tanto... Alzose, dando traspiés, Y las juntó, bajo llanto, En un abrazo a las tres. Se oyó en la casa sombría Entonces, como un lamento, Y la madre les decía: «No es nada... nada. Es el viento».