Spanish poem
Lola Y Dolores
Del viejo hospital sombrío, En una anchurosa sala, Junto al balcón de la calle, En la mal provista cama Está la enferma Dolores, Está tísica y se acaba; Quince años apenas cuenta, Y es bella aunque descarnada; En una luz de otro mundo Todo su cuerpo se baña; Y flota sobre la vida Como una neblina vaga; Ya sólo es una penumbra Que tiembla y se desbarata; Ya suenan tras de las nubes Los ecos de sus palabras. Del hospital frente a frente Hay una casa pintada, Nido de la hermosa Lola, De su belleza y su gracia. Lola, que tiene quince años Y una peregrina cara; Como la música, alegre, Fresca como flor del alba, Cantando pasa la vida, Riendo la vida pasa, Entre blancos cortinajes, Entre floreros y jaulas. Yo me voy todas las tardes Del hospital a la sala, Por visitar a la enferma Y sonreír con la sana; Porque tenemos coloquios De mi balcón a su casa, De suspiros y de señas De sonrisas y palabras, Y en un vaivén continuado Ponemos nuestras dos almas.
Llegué una tarde a mi enferma, La pulsé, estaba muy mala. —«¿Me moriré?» preguntome Con voz triste y apagada. Queriendo leer en mis ojos Lo que ocultar deseara; Y sus lágrimas calientes En mis manos goteaban. —«Estará mejor muy pronto», Le contesté sin tardanza, Y levantamos al cielo, Sin querer, nuestras miradas. Luego al balcón asomeme A sonreír con mi dama; Pero ésta me hizo un mohín Entre risueña y huraña, Y se entró (no sin mirarme) Entonando una romanza; Y mientras tanto Dolores, Mirándome, sollozaba; Y del sol el postrer rayo Se quebró en su frente pálida. Del hospital los salones El médico visitaba, Seguido de sus discípulos En la siguiente mañana. De Dolores basta el lecho Llegó la visita sabia; Los últimos resplandores, Reflejos vagos de su alma, Como luz de fuego fatuo Brillaban en su mirada, Y en mí se fijaron luego Como diciéndome «Gracias»; Sus párpados se cerraron... Se sintió ruido de alas. De mi mano con el dorso Enjugué furtiva lágrima. Siguió la grave visita, Y al pasar por la ventana, Sentí músicas enfrente Y ruido y algazara; Vi salir para la Iglesia A Lola, que se casaba.