Spanish poem
El dios del siglo
by Jorge Isaacs
(A Rafoel Salcedo Campo)
No temáis de otro Dios la omnipotencia, Danzad en torno del Becerro de oro Y ahogad, ahogad en estruendoso coro La impertinente voz de la conciencia:
La virtud no es virtud, es impotencia; Humo el Dios de Israel a quien adoro; Bien en la faz del pobre sienta el lloro; Sólo un crimen es crimen: la indigencia.
Amad a vuestro Dios, que sin medida Envidiados honores os concede Y con bellas esclavas os convida: Si de la tumba alzaros él no puede, Bastante es ya que de vosotros quede Bajo el mármol aquí. .. carne podrida. 1874