Spanish poem
Caídas
by José Alonso y Trelles (1857–1924)
Dóranse los trigales a un sol que quema, Y, agitando sus alas, las segadoras Largan en los rastrojos atáos de paja, Que han de mascar más tarde las triyadoras.
Con el gancho e viruta sobre los ojos, Montáos en mancarrones que, por sotretas, Ni sombra son de aquellos que beyaquiaban Al sentir las yoronas en las paletas,
Van cruzando las chacras, jediendo a gófio, Cortáo el pelo al rape y en Zapatiyas Los nietos de los gáuchos de vincha y lazo -Juertes como los "talas" y "coroniyas",-
Que cuando estas quebradas no habían sentido Más aráo que la trompa de los peludos, Se golpiaban la boca putiando alcaldes, Jinetes en baguales de los más crudos!...
A la puerta e los ranchos, cuando eyos pasan, Salen las paisanitas de la tierruca, Que se enceban la cara pa hecharse polvos, Y se añudan el pelo sobre la nuca.
Y balan "vidalitas" en la acordeona, y relinchan, al ráirse, como potrancas, Y, al andar van diciendo de razas finas Po el tamaño e los senos y de las ancas,
Y son tamién, las nietas de aqueyas chinas De ojos como no hubo otros, lindas y esbeltas, Que al morir de las tardes, todas de blanco, Y adornadas con flores las trenzas sueltas,
Iban dende los ranchos hasta el palenque A esperar a los crioyos de entrañas duras, Que eran pa las chiruzas de sus amores Suaves como las grasas de las achuras.