Spanish poem
El Jardín De Plateados Alelíes
El jardín de plateados alelíes y de arrayán, del estío en la tarde, purpuraban ardientes colibríes. En la quinta había luces chinescas, y, al modular las gentiles canciones, comenzaron las danzas pintorescas. Un capullo de aromas esplendía; y vagaban parejas caprichosas, ceñidas de adorable pleitesía. Sobre la arena azul de las fontanas, galanes, como sátiros barbones, ofrecieron las músicas paganas. Y a su danzante murmuró Danira: —«Un amor en la sombra nos escucha, por no turbar el aire, ni respira». Dice, muy quedo, a su pareja Dido: —«Vamos, por esta vía intransitada, a la corte de Clavel encendido». Y sus alas batiendo, carmesíes, al principiar los estivos amores, murmuran inconstantes colibríes.