Spanish poem
Negro Sayón
Negro sayón en el ventanil de la prisión... Una blonda mujer delirante, llamaba al hijo del corazón: el que fuera celeste infante, luego caudillo de Patria y gloria. Negro sayón, semejaba estantigua mortuoria. La madre dijo: —¿Dónde está mi hijo? El sayón grave respondió: —En el poste, de las manos fijo; y enmudeció... Y hubo calma terrible; el ambiente... un helado sudor en la frente, un mudo y árido llorar... Un nublario las tejas cubría; largas horas... Selene moría; y en el muro cantaba el sayón. Tremecida volvió a preguntar por el hijo de su corazón. —¿El infamado? muerto queda en el poste colgado... Negro sayón se reclina espantable, dormido; y su misión la justicia tirana ha cumplido.