Versos Spanish José María Eguren Noche I

Spanish poem

Noche I

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Es la noche de amargura; ¡qué callada, qué dormida! la ciudad de la locura; la ciudad de los fanales clamorosos, de las vías funerales, la mansión de las señales. En mi estancia denegrida, mustia, ronca, pavorida, donde duermen los estantes; ciegos libros ignorantes, de la muerte con la esencia están los vasos; y ora vienen, ora riman, ora lentos se aproximan unos pasos, unos pasos. ¡Triste noche!; baja bruma de arrecida sensación el alma llena; es la hora que me abruma con el vivo despertar de mi honda pena; son las doce, la inserena. Luna llora; viene aquí la muerte mía, a la estancia de los tristes cielos rasos; ¡cómo llegan con letal melancolía!, ¡ay, sus pasos!, ¡ay, sus pasos! Fue de luz tu madrugada, fue dichosa; recorriste, por la senda coloreada, todo un sueño en esta vida que es tan triste, todo un sueño en esta vida inconsolada. Infantil y reidora, noche nunca presintiera, en el sueño tu alma aurora; ¡fue tu senda encantadora!, ¡tu balada tempranera!; y hoy en noche aridecida siento pasos ¡ay, tus pasos!, ¡ay, tus pasos! Y después la puna helada te vio enferma, nacarada; y tus risas matinales se volvieron tristes notas musicales; y de Schumann vibraciones, de Chopin tribulaciones diste al piano, con azules lloros lasos, como suenan las canciones de tus pasos, de tus pasos. Y en tu pálida agonía, me dijiste que vendría tu alma a ver la mi esperanza que fenece en la muda librería donde Sirio se obscurece; tu alma a ver mi desventura, mi ventana, la ciudad de la locura; y en la noche quemadora de la mente, sólo llegan, tristemente, ¡ay, tus pasos!, ¡ay, tus pasos!