Spanish poem
Contra Natura
Adórente los ciegos de la idea; los que no hallan en ti sino ternura y amor para tu débil creatura, que aunque es tu creatura también crea. ¿Quién provoca la lucha gigantea, si no eres tú, de nuestra vida impura? ¿Quién agrega el hastío a la ventura y en deshacer lo que hace se recrea? Madre Natura, como un templo en ruina, abandonado y sin cimientos fijos al fondo del desprecio te derrumbas; ¡porque tú eres la eterna Mesalina, que se revuelca con sus propios hijos en el lecho incestuoso de las tumbas!