Spanish poem
En Tu Carro De Bueyes, La Mañana
En tu carro de bueyes, la mañana te halla en camino a la ciudad distante; reverbera en tus ojos de diamante; y diseña en tu faz rosas de grana. Finges una viviente porcelana, cuando el Sol besa, con pasión de amante, tu rostro encarminado y rozagante como la madurez de una manzana. Entre tus gruesos labios encendidos, al Sol le muestras en señal de gusto, cual granos de maíz, dientes pulidos; y, cediendo a su erótico reclamo, alzas la faz, que sale de tu busto como si de un jarrón saliese un ramo.