Versos Spanish José Santos Chocano La Voz Triste

Spanish poem

La Voz Triste

by

Listen in the reader

Esta noche una linda mujer (una española digna de ser modelo de otra Maja Desnuda) me ha tarareado tristes canciones; y la ola de su melancolía se ha tendido en la muda soledad de mi alma. Tal su voz todavía se insinúa al oído de mi recuerdo en vano. Yo la dije: —¡Eres mía!— Y no besé su boca, pero estreché su mano. Sus canciones tenían un aire vago, un aire tenue, lleno de gracia, picardía y donaire; y me hablaban de cosas de ensueño y de pecado que no he visto en mi vida, pero que he adivinado. Finjíase una lenta procesión de fantasmas por entre un clausurado monasterio: una viuda de cara macilenta presidía el cortejo; y al fin iba un soldado, sobre cuya armadura un golpe del pasado hizo una abolladura. Sus canciones me hablaban de tiempos que son idos: fortalezas vetustas y leones dormidos... La sangre mora, sangre que irradia en los sentidos de esta linda española le infunde la tristeza del Desierto (es un grito de la Naturaleza) Y esta tristeza es como la tristeza que siento; porque la sangre india bulle en mi sangre: aliento de cumbres... Siempre han sido tristes las almas grandes los moros y los indios; el Desierto y los Andes... Diríase que el potro se siente fatigado de andar por las montañas; y el bardo peregrino en la sombra un puñado de luces ha mirado. Corre... corre... Es la alegre posada del camino. ¡Oh la paz! Mesa amiga, pan blanco y rojo vino Llego por fin a ella; y a su entrada una bella pulsando la guitarra tararea canciones. Se confunden al punto nuestros dos corazones: un gavilán astuto y una paloma incauta. Y ella sigue cantando sus versos lentamente; y yo me quedo como se queda una serpiente que oye sonar el dulce gemido de una flauta...