Spanish poem
En el abanico de la misma Condesa
Mañana, gentilísima Condesa, seguiré por la tierra mi camino: la gloria es un brillante torbellino de humo de incienso y ráfagas de luz: mas aunque leve y perfumado, pesa, que es calvario de flores cuya altura sin alcanzar su cáliz de amargura no alcanza nadie, y sin llevar su cruz.
El recuerdo fugaz que de mí os deje la onda de aire es no más de este abanico, y los versos que os doy de él en un pico para deciros al partir ¡adiós! Queda en ellos y en él cuando me alejo, y en esa onda que os da fresco y reposo, la gratitud que debo a vuestro esposo y el hermoso ideal que os debo a vos.