Spanish poem
Oriental
De la luna a los reflejos, A lo lejos, Árabe torre se ve; Y el agua del Darro, pura, Bate obscura Del muro el lóbrego pie. Susurra el olmo sombrío Sobre el río, Dando al oído solaz, Y en los juncos y espadañas, Y en las cañas, Susurra el aura fugaz. Se abre en la arena amarilla De la orilla, Vertiendo aroma, la flor; Y las plumas de colores, En las flores, Estremece el ruiseñor. Vierte en gotas cristalinas, Peregrinas, El rocío su cristal, Y en cada perla de plata Se retrata El alcázar oriental. Descorridas las sombrías Celosías Del calado torreón, Está en la árabe ventana La Sultana Murmurando una canción. Y en la atmósfera serena, Libre suena La melancólica voz; Y abajo, en la hierba verde, Al fin la pierde Con la ráfaga veloz. Y al compás de su garganta, Raudo canta Contestando el colorín, Saltando entre los galanes Tulipanes Del espléndido jardín. Y al rumor del dulce trino, Peregrino, De arpa, bella y ruiseñor, Oído prestan atento Agua, viento, Olmo, alcázar, campo y flor. Así la mora decía Y respondía En la rama el colorín, Y esto el moro la escuchaba, Que velaba Receloso en el jardín: «Danme el ánima de un moro, »Perlas y oro, »Y coronas en la sien; »¡Dime, flor, a mi ventura »Y hermosura »Lo que falta en el harén! »Danme chales los califas, »Y alcatifas, »Y guirnaldas en la sien: »¡Dime, huerto, a mi ventura »Y hermosura Lo que falta en el harén! »Danme baños y festines, »Y jardines »Que me mienten el Edén: »¡Dime, río, a mi ventura »Y hermosura »Lo que falta en el harén! »Transparentes como espumas »Danme plumas, »Y atan velos a mi sien: »¡Ruiseñor, di a mi ventura »Y hermosura »Lo que falta en el harén! »Nada, al fin, que les dé enojos »Ven mis ojos, »Nada que arrugue mi sien; »Dime, luna, a mi ventura »Y hermosura Lo que falta en el harén» Llegaba aquí, y una sombra, En la alfombra, La lámpara dibujó; A su lado, en la ventana, La Sultana Con el Sultán se topó. «Tienes torres, dijo el moro, »Perlas y oro, »Y guirnaldas en la sien: »Dime, hermosa, a tu ventura »Y hermosura »Lo que falta en el harén. »¿Qué hay en el huerto sombrío, »Y en el río, »Y en el ave y en la flor, »Que al rayar el claro día, »¡Vida mía!, »No te traiga tu señor? »Di: ¿qué falta a tu belleza, »A tu riqueza »O a tu loca voluntad?» «Señor, esos ruiseñores, »En las flores, »Tienen aire y libertad.»