Spanish poem
Oleografías
Se anuncia el claro Sol tras el vecino peñascal, donde humean los jacales, y derraman los aires matinales el acre olor del oyametl y el pino.
Madrugador se apresta el campesino á ordeñar la vacada en los corrales, y los tordos invaden los maizales, y alza el zenzontle su sonoro trino.
Se escucha en la cercana ranchería el alerta del gallo vigilante y el ruidoso ladrar de la jauría;
y de la Sierra en el confín distante, los loros, con salvaje greguería, ya comienzan su charla discordante.
Cuando el Sol con pereza se abandona en brazos de la Tarde, enardecido, vuelve á su choza el labrador rendido y el aire entibia la caliente zona.
El indio al son de su guitarra entona un canto melancólico y sentido, y en busca del regazo de su nido llora la tortolilla cimarrona.
¡Y es de ver, cuando el día sus fulgores sopla y apaga, mientras Venus brilla y suenan de la esquila los clamores;
cómo con fe, con devoción sencilla, las muchachas del pueblo llevan flores y acuden á rezar á la capilla!