Spanish poem
A Mañana Y A Tarde La Veía
by Julio Flórez
A mañana y a tarde la veía en ese banco; y pura y temblorosa, el fragante capullo de una rosa blanca, recién tronchado, parecía. Al sentarme a su lado, sonreía con su sonrisa casta y misteriosa, mientras que su mirada, luminosa, los ámbitos azules recorría. ¡Ojos no he visto como aquellos ojos! ¡Ni he visto nunca labios como aquellos, tan dulces, tan vibrantes y tan rojos! ¡Ni perfiles más pulcros ni más bellos! ¡Ni manojos de luz... cual los manojos rubios de sus undívagos cabellos!