Spanish poem
Tras La Lóbrega Ventana
by Julio Flórez
Tras la lóbrega ventana de una choza, hay una anciana; hila, hila, y enturbiando su pupila, de sus lágrimas dos gotas al salir de cuando en cuando, y al brillar, fingen dos gruesas perlas rotas. Sus mejillas, lacias, caen; se entrechocan sus rodillas. Viste luto, y una huella casi extinta, hay apenas de su pobre seño enjuto. En su frente dejó el tiempo despiadado el ultraje de su arado. Y su boca, ya marchita, es un hueco de oraciones, de oraciones que musita ella, sola, en los rincones de la estancia: ¡Pobrecita! ¿Qué se hicieron los encantos de su cuerpo? ¿Qué las épocas felices...? ¡De sus manos solo quedan... dos raíces! El invierno, sobre el techo de la choza, llueve, llueve, llueve copos, grandes copos de alba nieve. Sopla el cierzo... y la cabeza, de la triste anciana, eriza; la cabeza, que parece de ceniza. Cruje el tuero; de rescoldo hay un reguero en el fúnebre recinto de la estancia, y saturan los tizones el ambiente... de una exótica fragancia. Débil, mustia y aleada, ¿en qué sueña aquella triste mujer sola? ¿En qué sueña? ¡En nada, en nada! Sólo advierte que a sus plantas va formándose el vacío... que siente todo el frío espantoso de la muerte. En el cielo desolado, el ruido de su vuelo y el graznido de su canto, deja oír en las tinieblas un mochuelo. Es de noche; no hay un astro. Todo es sombra, en el llano y en el bosque, y en la vega que parece de alabastro. A la puerta ladra un gozque ¡El invierno, sobre el techo de la choza, llueve, llueve, llueve copos, grandes copos de alba nieve!