Versos Spanish Julio Flórez Ya Descuelga La Noche Sus Cortinas

Spanish poem

Ya Descuelga La Noche Sus Cortinas

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Ya descuelga la noche sus cortinas; en la sombra la tarde se desmaya, y a través de las pálidas neblinas, se ven las juguetonas golondrinas volar sobre la arena de la playa. En la comba turquí del firmamento las estrellas derraman sus fulgores; y las nubes, con tardo movimiento, taciturnas, se cuentan sus amores sobre las alas del callado viento. En su lecho de perlas y corales sacude el mar sus encrespadas olas; y llegan, con las brisas estivales, envueltos en aromas tropicales, ecos de moribundas barcarolas. Soledad y silencio a un tiempo mismo se enlazan bajo el manto de las brumas, y el hondo mar, el proceloso abismo, con rudo y estentóreo paroxismo avienta en el espacio sus espumas. Y yo, tranquilo ante el fulgor del cielo, miro del mar los seculares rastros, y en las alzas azules de mi anhelo, se remonta mi espíritu a los astros con inaudito y poderoso vuelo. Y me complazco en contemplar a solas los gigantescos mundos que gravitan en ese mar espléndido, sin olas, y dan besos de amor a las corolas... ¡Ven! mi adorada, el astro reverbera: la blanca nube en el espacio gira; no vaciles: la noche nos espera, sacude la flotante cabellera, y hacia el abismo de los cielos mira. iVen! Contempla las límpidas estrellas, su tibia luz y sus eternas galas siempre imponentes; como siempre bellas; mira las nebulosas: son las huellas que imprimen los querubes con las alas. La blanca luna en el Oriente asoma, y el mar va hinchando su convulso seno; ya su voz es arrullo de paloma y no fragor de formidable trueno que en las alas del aire se desploma. iVen! y mitiga con tu dulce acento este pesar que el corazón devora. Está dormido en la montaña el viento, y está lleno de luz mi pensamiento como el espacio, al despuntar la aurora. iVen! y amemos a Dios cuya pupila todo el fulgor del universo absorbe; cuyo poder los astros aniquila, y a cuya planta se suspende el orbe; punto de luz que a su mandato oscila. ¡Amémonos! La noche encantadora ostenta su lujoso panorama; el cielo brilla... el céfiro enamora... brinda la flor su esencia embriagadora... el ave duerme... ¡y el torrente brama!