Spanish poem
El chingolo
Cuando el campo está más solo y la casa, en paz, abierta, aparece por la puerta, muy sí señor, el chingolo.
Viene en busca de una miga o una paja de la escoba, que, ciertamente, no roba, porque la gente es su amiga.
Salta, confiado, al umbral y solicita permiso, con un gritito conciso, como pizca de cristal.