Spanish poem
Las Cigarras
Con la aurora estival rompe su coro. La seda azul del sueño hacen harnero. Cascabeles del sol cuyo pandero Las despilfarra en cáscaras de oro. Asolando las mentas y las malvas, El creciente calor flagra su dardo, Y cada una, así herida, es un petardo Con que gasta el amor pólvora en salvas. Bajo la paz del campo que se dora Como el pan, al rescoldo de la siesta, Parece que el estío en ellas tuesta Sus gárrulas castañas a deshora. Dando al clásico ripio el «vano alarde» De habernos aturdido todo el día, En su ya fatigado son chirría La lejana carreta de la tarde. Cuando en quietud de especular laguna El plenilunio cálido alucina, Entorchan su bordón de plata fina Para el laúd ebúrneo de la luna. Y todavía, en obstinado roce, La más ronca y urgente del enjambre, Finge con su timbal cascado alambre De péndola que está por dar las doce.