Spanish poem
Jamás Pensé Al Venir A Estas Regiones
by Manuel Acuña
Jamás pensé al venir a estas regiones Que mis palabras últimas serían Para hablar a un cadáver... Ni nunca que las notas de mi canto Al perderse en el aire sonarían Mezcladas con el eco de mi llanto. Cuando yo vine aquí, casi acababa De sentir y estrechar entre mis brazos Al buen amigo que en su noble empeño, Soñaba en un laurel para la frente De la que hoy duerme en el sepulcro el sueño Que dura y se prolonga eternamente. Y ese hermano me hablaba del cariño El más puro entre todos los amores, Sin penas, sin temores, Casi volviéndose al hablarme un niño; Y le enviaba conmigo sus recuerdos, Y le enviaba conmigo sus abrazos, Y alegre en el amor en que se ardía, Ni siquiera pensaba en ese instante, Que su madre distante, muy distante, Casi en aquella hora se moría. Yo también tuve un padre que a la fosa Rodó sin que mis labios lo besaran, Y sé lo que es ese dolor profundo Que hace una noche eterna de los días Y un desierto tristísimo del mundo. Yo sé que horizonte es el que se cierra Delante del espíritu aterrado, Cuando eleva sus alas de la tierra La que en su pecho maternal encierra Cuanto se alza de nuevo a nuestro lado. Yo adivino esa pena, y porque casi Siento la misma angustia que devora Al huérfano infeliz que en su aislamiento Busca a su madre y por su madre llora, Yo le traigo en su nombre mi gemido, Y la eterna promesa de que nunca Caerá sobre esa lápida el olvido Yo le traigo en el canto de una lira Que cuando se habla de la madre tiembla Y cuando se habla de su amor se inspira, El adiós que sus labios no lograron Dejar caer sobre sus ojos yertos Cuando a la luz del mundo se cerraron Para abrirse a la sombra de los muertos; Mi adiós que en momentáneo regocijo La agitará volviéndola a la vida, Para que pueda oír la despedida Con que la vengo a saludar por su hijo.