Versos Spanish Manuel Bretón de los Herreros La Peregrina Serrana

Spanish poem

La Peregrina Serrana

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La peregrina serrana Que tantas almas hirió, Pálida, desfallecida Purga sus delitos hoy. Enferma está de cuartanas Mi serranita, ¡ay dolor! Y en lágrimas de amargura Se anega el vendado Dios. No llores, hijo de Venus. ¿De qué nace tu aflicción, Si aun enferma y abatida Mata a los hombres de amor? Si de su labio hechicero La blanda sonrisa huyó Y de sus lindas mejillas El nacarado arrebol, No de sus plácidos ojos. El celestial esplendor, Y aquella rápida llama Que el alma mía abrasó. Así al través de las nubes Que agita el Euro veloz Tal vez con mayor incendio Vibra sus rayos el Sol. ¡Cuál me atrista su dolencia, Y cuál a mi ciego ardor El velo cubre apacible De benigna compasión! Ora sus miembros divinos Tiemblan cual lánguida flor, O como leve palmera Que dobla el fiero Aquilón; Ora su sangre enardece Sedienta fiebre, y atroz Gira en el cándido pecho Su veneno matador. Dicen que es fiebre de lindas La que en ella se cebó; Que si el proverbio no miento Como sol de Enero son. ¡Ay! otro helada te vea, Y si tan felice soy, Serrana, Serrana hermosa, Guarda para mí el calor. Mas a mi loco deseo Vano prestigio engañó; Que tus cuartanas, bien mío, No son cuartanas de amor. Desde que vi tus encantos Yo también enfermo estoy, Y no es fiebre intermitente La que me devora, no; Que sin tregua me atormenta Adonde quiera que voy Cual de su conciencia al reo El continuo torcedor. ¡Ah! si mi bálsamo dulce Tus tiernos brazos no son, No hay antídoto que sane El mal que padezco yo. Escucha: anoche Cupido (No creas que es ilusión) Ante mi lecho..., ¡ay, no tuyo!... Riendo se apareció. Llevaba en la izquierda un arco Y en la derecha un arpón Y entre sus alas de oro La aljaba que lo guardó. Díjome, Serrana amable... No; ¡que me causa rubor! - ¿Y habré de callar?... ¿Qué temo, Si habla por mi boca un Dios? Díjome que si me albergas, Serrana,... en tu corazón, Él nos dará medicina Con que curemos los dos.