Versos Spanish Manuel María Flores ¿Por Qué Vienes Así, Mi Enamorada

Spanish poem

¿Por Qué Vienes Así, Mi Enamorada

by

Listen in the reader

¿Por qué vienes así, mi enamorada, cuando dormido estoy, cuando con lazos invisibles, el sueño ata mis brazos, y no puedo apretarte al corazón? ¿Por qué vienes así cuando mis labios cierra el sueño también, y busco ansioso, sin poderle encontrar, el cariñoso acento con que te habla mi pasión? ¿Por qué vienes así?... ¿Sabes acaso que son las de la noche las hermosas horas de las estrellas misteriosas, y, estrella del amor, surges también, porque sabes que la hora de los sueños es la hora en que los ángeles sin nombre bajan del cielo a visitar al hombre, con su ala de oro a proteger su sien? ¿Por qué vienes así, pálida mía, con tus ojos de amor sobre mis ojos, y con temblor de besos en los rojos labios que apagan en el mío la voz? ¿Por qué son tan dolientes tus abrazos? ¿Por qué tanto sollozo y duelo tanto, y al besarme me mojas con tu llanto, y sólo sabes la palabra adiós? No es un adiós el que mi voz te deja llorosa, vida mía, que adiós es la tristísima palabra de la ausencia sombría. Que adiós es el sollozo que se arranca del corazón herido, que adiós es el saludo de la muerte, la cifra del olvido. ¡No, no te digo adiós!... Para nosotros palabra tal no existe; la boda de las almas es eterna cuando amor las asiste. Y lo que llaman en el mundo ausencia, distancia, despedida, para aquellos no son que sólo forman un alma y una vida. Para aquellos no son que, al fuego vivo, de los labios impresos, cual nosotros sus almas desposaron en tálamo de besos. No, no te digo adiós... ¿Quién de sí mismo se ausenta y se despide? ¿Cómo puedo a mi propio pensamiento decir que no me olvide? No se mira sin luz, y sin ambiente el pecho se sofoca, y mi luz son tus ojos, y mi aliento los besos de tu boca. Yo soy tan sólo corazón, y tú eres su sangre y su latido... ¿Cómo a mi mismo corazón pudiera dejar en el olvido? Idénticas, mezcladas, confundidas cual la llama y su luz, nuestras almas no saben siendo una si eres yo, si soy tú. Y antes yo pensaré sin pensamiento y veré sin mirada, que no llevar dentro de mi alma, eterna, el alma cariñosa de mi amada.