Spanish poem
En el umbral de la noche
by Medardo Ángel Silva (1898–1919)
Infinito deseo de alas, continuas nostalgias de vuelo: corazón mío que te exhalas como grano de mirra al cielo.
Beso, rosa, mujer y lira: ya sé la vanidad de todo; sé de la sierpe que conspira contra la estrella, desde el lodo;
de la penumbra en que su flecha aguza deidad vengativa; del ojo del caos que acecha nuestra miseria fugitiva.
¡Oh, la ternura permanente de caminar, ciego, en la sombra, y el temor de ver de repente la faz de la que no se nombra!
Aquella angustia deliciosa de esperar —sin hora ni día— a la Emperatriz Silenciosa que viene en la barca sombría.
¡Pues la fatal Guadañadora tan recatada y dulce llega, que no se ve la Segadora, sino la siega!...
Feliz quien hizo, sin saber, la mísera ofrenda mortal: pues no tuvo que conocer la espantosa angustia final.
¡Bienaventurado el infante de clara pupila serena, que miró la vida un instante... y se retiró de la escena!
¡No conocieron la tortura de temer lo que ha de llegar, este dolor, esta amargura de esperar siempre, de esperar!