Spanish poem
El retorno
by Medardo Ángel Silva (1898–1919)
Y vuelves —brisa, nube, flor y trino— para mi corazón que nada espera, a mis rotos palacios de quimera sepultos en la arena del camino.
El dulzor de la extinta primavera guarda mi corazón —vaso divino—, como el rosado caracol marino guarda el eco del mar en la ribera.
¡Oh, abril celeste, con el alma buena, clara y sencilla, como la azucena, como la estrella inaccesible y pura,
cuyo recuerdo mágico persiste en un renacimiento de ternura, al resplandor de tu mirada triste!