Spanish poem
Un cuento
by Medardo Ángel Silva (1898–1919)
Está Lisete, la Infantina, cerca del mar, escuchando la sonatina crepuscular.
Y una azafata dice: Dueña te contaré una leyenda, alba risueña, que yo me sé.
Responde la niña con leve, dulce mohín, y ya impaciente mueve el breve, rojo chapín.
—El viejo Rey de la Isla de Oro poseía un rubio y cándido tesoro —luz y ambrosía—.
Y ese divino tesoro era una hija linda; celosa estaba la Primavera de la Princesa Rosalinda.
Mil Príncipes iban a verla y enloquecían apenas su faz color de perla rosa veían...
Pero la niña era curiosa y, cierta vez, quiso mirar la espuma que el Alba sonrosa del viejo mar.
Y sola fuese hasta la orilla... mejor no fuera, porque al mirar tal maravilla en la ribera, robósela un monstruo marino y Poseidón guardó a la niña en submarino terreón.
¡Y cuando la negra mar delira, se pone a llorar, como una vaga y dulce lira crepuscular!