Spanish poem
Velada
by Medardo Ángel Silva (1898–1919)
Tú —cuyo amor ha sido como un lecho de plumas para mi corazón, en las difuntas horas o como un sol de invierno que ha dorado mis brumas— ángel anunciador de las nuevas auroras,
mientras la lluvia pone su vaho en las vidrieras, hablemos en voz baja de los muertos queridos, y se abrirán las rosas de las falsas primaveras a la débil penumbra de los sueños huídos...
Es nuestra alma lo mismo que una estancia desierta, de polvosas molduras, de raso desteñido y de espejos que copian una imagen ya muerta;
por ella los recuerdos dejan sus sepulturas y en la alcoba sin nadie, ¡sus blancas vestiduras vierten un suave olor de ultratumba y olvido!