Versos Spanish Miguel Antonio Caro Sánchez Suspiros Del Alma. Décimas Al Estilo Antiguo

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Suspiros Del Alma. Décimas Al Estilo Antiguo

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No cabe en sí el corazón. Nada ve que le contente, Gime en extraña región.

Error culpado es buscar La ventura por afuera, Y así tras ella bogar Como la nao velera Que se engolfa en alta mar. Ya abismada, ya subida, Ya de vientos combatida, Contino temblante ve Lo que será en lo que fue, Y en la altura la caída. Después de lo que sufrí, Señor, a vuestra guarida, Me vuelvo, ¡pobre de mí! Como la oveja perdida Que se encara aquí y allí; Y del pecho con latido, Busca el rastro conocido, Balando tras el pastor, Y en la noche su temor Acrecienta y su gemido. Los gustos tan deseados Del mundo, siendo venidos, Parecen tristes, menguados: Muy otros son esperados Que después de conseguidos. Pero el bien que en vos se funda Es consolación profunda Que nunca acierta a menguar; Es íuego que crece, es mar Que sin límites abunda. No del golfo labradores, No hablen del campo marinos: Mal presumen pecadores Contentamientos divinos, O los presumen menores. No oteas, hombre camal, Que es alteza espiritual Lo que en el siglo bajeza; Que es tesoro la pobreza, Gozo el llanto, bien el mal. Mas quien atine a gozaros, Aunque se aluengue a perderos, Torna a la fin a buscaros, Que por campos extranjeros No le vaga de pensaros. Alejamiento, no olvido, Cabe en quien de cerca os vido: Cosa del hombre es errar; Cosa vuestra perdonar, Señor, al arrepentido. En mitad del claro día Ya vaguear no me agrada Con semblante de alegría, Si inquieta va y azorada Por dedentro el alma mía. Quiero andar en noche escura, En torno viendo tristura, Si en el peligro mayor Me asegura vuestro amor Por dedentro la ventura. ¡Señor! volvé al corazón Do ya fuistes hospedado; Volvé, sin dejar rincón A vuestro paso cerrado O escondido a vuestro don. A aqueste repuesto abrigo Do os aguardo sin testigo, ¡Jesús amado! volvé: De hoy más con vos moraré Si queréis morar conmigo. ¡Oh muda felicidad Estar el alma con Dios! ¡Oh sabrosa soledad, Hablar a solas los dos En secreta intimidad! Ya escucho, ya vuestro acento, Que os vais acercando siento: Pues he de callar, Señor, Para gozar a sabor Vuestro dulce advenimiento.