Spanish poem
Luna Desnuda En La Estrellada Noche
Yo soy la luz del mundo.
Luna desnuda en la estrellada noche desnuda del espíritu, conviértense a ti nuestras miradas, ¡oh lucero del valle de amarguras! Pues nosotros pobres hombres, no más así podemos cuerpo a cuerpo mirarte. Eres el Hombre, y en tu divina desnudez nos llega del sol encegador la eterna lumbre. Tú al retratar a Dios nos pregonaste que somos hombres, esto es: somos dioses, Juan, X. 34 Salmo LXXXI, 6. y a tu lumbre, lucero de las almas, los mármoles helénicos cobraron nueva luz, y a los dioses del Olimpo los vimos a la busca de tu padre: Homero de la mano de Isaías, Sócrates con Daniel buscando al hombre. La humanidad, la hija de Dios, que Sócrates con la razón, que es astrolabio y brújula, descubriera. Tú, Cristo, conquistaste con tu espada de amor, que es brasa pura, ¡oh león de Judá, rey del desierto! Bautizados los dioses, convertidos y contritos, cumplieron penitencia y escoltan a las gentes a tu leno, para que allí de Ti, del Hombre eterno, se percaten del todo que hombres son.